Publicamos un nuevo artículo sobre biotecnología y edición genética
En la edición n.° 41 de la Revista Versión Diferente, el Dr. Daniel Nieto Díaz-Muñoz analiza cómo la biotecnología puede impulsar en Chile una nueva agroindustria de proteínas y aceites vegetales para la acuicultura y otras industrias de producción animal.
La más reciente edición de la Revista Versión Diferente (año 23, n.° 41, segundo semestre de 2026) incluye el artículo “Biotecnología para alimentar el futuro: edición genética, agricultura y el desafío de una nueva agroindustria en Chile”. Lo firma el Dr. Daniel Nieto Díaz-Muñoz, gerente del Programa Tecnológico para la Producción Local de Insumos Nutricionales Vegetales para la Acuicultura (PTEC-INVA).
El texto parte de una transformación silenciosa. Durante gran parte del siglo XX, la harina y el aceite de pescado alimentaban a los salmónidos. Hoy, la mayor parte de la proteína y una fracción significativa de la energía de sus dietas provienen de ingredientes vegetales como soya, trigo, canola y lupino. Este cambio responde también a la necesidad de diversificar fuentes de abastecimiento y de construir sistemas alimentarios más resilientes.
Chile cuenta con una base para responder a ese desafío. Según la Encuesta Nacional Agropecuaria 2025/26 de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (Odepa) y del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), el país registra más de 1,1 millón de hectáreas sembradas o plantadas. Sin embargo, el artículo plantea que el desafío ya no es solo producir más hectáreas. Lo que se necesita son materias primas de mayor valor, como proteínas vegetales de alta calidad y aceites ricos en omega-3 de cadena larga, capaces de abastecer a la salmonicultura, la avicultura y la producción porcina.
Para lograrlo, el Dr. Nieto destaca el potencial de la edición genética. Herramientas como Crispr-Cas9 permiten hacer modificaciones precisas en el ácido desoxirribonucleico -conocido por las siglas ADN- propio de un cultivo sin incorporar material genético externo, lo que las distingue de los transgénicos clásicos. Entre las posibilidades que menciona están un lupino con mayor concentración proteica y una camelina capaz de producir omega-3. El artículo subraya que Chile no parte desde cero, gracias a las capacidades de organismos como el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) y el Centro de Genómica Nutricional Agroacuícola (CGNA) y de empresas biotecnológicas nacionales.
El contexto internacional refuerza la urgencia. De acuerdo con la IFFO (organización internacional que representa la industria de ingredientes marinos, como harina de pescado, aceite de pescado y otros sectores relacionados), en el primer cuatrimestre de 2026 la producción global de aceite de pescado retrocedió un 14% y la de harina de pescado cayó un 21%.
El artículo plantea, además, una condición indispensable: construir mercado. Esto supone señales claras de la industria usuaria, contratos agrícolas que reduzcan la incertidumbre para los productores y un sello “Hecho con Agricultura Chilena”. El Dr. Nieto lo resume como pasar de la dependencia a la soberanía tecnológica aplicada a los sistemas alimentarios.
“La cuestión vital ahora no es si estas transformaciones ocurrirán, sino si seremos protagonistas de ellas o simples importadores de soluciones desarrolladas en otros países”, plantea el gerente del PTEC-INVA.
Lee y/o descarga a continuación la Revista Versión Diferente que contiene el artículo firmado por el Dr. Nieto (páginas 67 a 70):